Un clásico saludable lleno de textura y suavidad…
Este pudding combina ingredientes simples y naturales para crear una preparación cremosa, equilibrada y agradable al paladar.
La chía aporta una textura característica y el coco le da un perfil suave y aromático, mientras que la vainilla realza el sabor de forma sutil.
Es una opción versátil que puede disfrutarse en el desayuno, como snack o como postre ligero, adaptándose fácilmente a distintas rutinas.
Ingredientes (2 porciones)
- 1 taza de leche de coco sin azúcar
- 3 cucharadas de semillas de chía
- 1 cucharadita de extracto de vainilla natural
- 1–2 cucharaditas de eritritol o monk fruit (ajustar al gusto)
- 1 cucharada de coco rallado sin azúcar (opcional)
Para decorar:
Frutos rojos frescos o rodajas de kiwi
Preparación
1. Mezclar
En un frasco o bol, combina la leche de coco, las semillas de chía, la vainilla y el endulzante. Mezcla bien para distribuir uniformemente las semillas.
2. Refrigerar
Cubre y lleva al refrigerador durante al menos 3 horas. Para una mejor consistencia, se recomienda dejar reposar toda la noche.
3. Servir
Antes de servir, remueve nuevamente para obtener una textura homogénea. Sirve en vasitos y decora con coco rallado y fruta fresca.
Características de esta preparación
- Elaborada sin azúcar añadida
- Textura cremosa y naturalmente espesa
- Fácil de preparar y conservar
- Apta para distintas comidas del día
Ideas para personalizarlo
- Sustituye la leche de coco por leche de almendras o avellanas sin azúcar.
- Añade cacao en polvo sin azúcar para una versión tipo chocolate.
- Incorpora ralladura de limón o naranja para un perfil más fresco.
Tip práctico
Si prefieres una textura más fina, puedes licuar la mezcla antes de refrigerarla.
Para mayor variedad, prepara varios sabores base y consérvalos en frascos individuales por hasta 3 días en refrigeración.
Por Fabiola | SoySaludable



