Una cena nutritiva y equilibrada…
El salmón es uno de los pescados más valorados dentro de una alimentación equilibrada gracias a su sabor suave, su textura jugosa y su versatilidad en la cocina. En esta receta, se presenta con una costra de semillas que aporta un contraste crujiente y un perfil de sabor más profundo, acompañado de espárragos asados que completan el plato con frescura y sencillez.
Esta preparación es ideal para quienes buscan una cena ligera pero bien estructurada, sin azúcares añadidos ni ingredientes ultraprocesados. Además, su presentación elegante la convierte en una excelente opción tanto para el día a día como para ocasiones especiales.
El salmón como base de platos equilibrados
El salmón destaca por su contenido de grasas de origen marino y por ser una fuente habitual de proteínas en muchas cocinas del mundo. Al cocinarse al horno, conserva su jugosidad natural y permite integrar sabores adicionales sin necesidad de frituras o salsas pesadas.
La combinación con semillas no solo aporta textura, sino que también transforma un filete sencillo en un plato más completo y visualmente atractivo, manteniendo una preparación simple y accesible.
Ingredientes (2 porciones)
- 2 filetes de salmón fresco (150–180 g cada uno)
- 1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de mostaza Dijon
- 1 cucharada de semillas de chía
- 1 cucharada de semillas de girasol
- 1 cucharada de semillas de sésamo (ajonjolí)
- Jugo de ½ limón
- 200 g de espárragos verdes
- Sal y pimienta negra al gusto
Preparación paso a paso
1. Preparar la costra de semillas
En un bol pequeño, mezcla las semillas de chía, girasol y sésamo con la mostaza Dijon, el jugo de limón y una pizca de sal. Remueve hasta obtener una mezcla ligeramente húmeda que permita adherirse al pescado.
2. Preparar el salmón
Precalienta el horno a 190 °C. Coloca los filetes de salmón sobre una bandeja cubierta con papel vegetal. Úntalos ligeramente con el aceite de oliva y espolvorea pimienta al gusto.
3. Cubrir con la costra
Distribuye la mezcla de semillas sobre la superficie de cada filete, presionando suavemente para que se adhiera de forma uniforme.
4. Hornear
Lleva el salmón al horno durante 12 a 15 minutos, hasta que esté bien cocido por dentro y la costra se vea ligeramente dorada.
5. Asar los espárragos
Mientras tanto, lava los espárragos y colócalos en otra bandeja o junto al salmón en los últimos minutos. Rocíalos con un poco de aceite de oliva, sal y pimienta, y ásalos durante 8 a 10 minutos, hasta que estén tiernos pero firmes.
6. Servir
Sirve el salmón caliente acompañado de los espárragos asados. Puede completarse con una rodaja de limón fresco para realzar el sabor.
Aporte nutricional del plato
- El salmón aporta proteínas y grasas de origen marino.
- Las semillas contribuyen con fibra y minerales.
- Los espárragos añaden volumen, color y variedad vegetal.
- Es una preparación sin azúcares añadidos ni harinas refinadas.
Tip saludable
Para variar la receta, puedes sustituir una parte de las semillas por semillas de calabaza picadas o almendras laminadas. También puedes acompañar el plato con una ensalada verde sencilla para una comida más completa, manteniendo siempre un equilibrio en los ingredientes.
Por Fabiola | SoySaludable



